martes, 3 de febrero de 2015

5 fases del desarrollo estético ¿En cual te encuentras?

Hoy, vamos a hablar de las cinco fases del desarrollo estético según cuenta Parsons en su libro "Como entendemos el arte". A lo largo de nuestra vida hemos pasado por diferentes etapas, con ello hemos tenido una impresión inicial de la fotografía y poco a poco se ha ido modificando nuestra percepción y visión hacia un punto más maduro. Él nos introduce cinco fases en la pintura pero que nosotros podemos aplicar asimismo a la fotografía. Cada fase es una estructura en la que el entendimiento del arte configura una serie de ideas. Este conocimiento básico es nuevo para cada fase y le da una forma característica.

Cada etapa entiende la fotografía de forma más adecuada que la anterior. Cada una alcanza un nuevo conocimiento y lo utiliza para interpretar las obras de manera más completa que antes. Las fases se fijan en nuestra creciente capacidad de adoptar el punto de vista de los demás. Todos comenzamos con los mismos conocimientos, llegando al mundo pequeños, sin poder formular ni una palabra, sometidos a estímulos sensoriales desorganizados, poseedores de un cuerpo individual que experimenta el placer y el dolor, inconscientes de nuestra naturaleza y de nuestras habilidades, orientados socialmente e incapaces e distinguir nuestro yo de cualquier cosa que ocurra.

Aprendemos la lengua de nuestra sociedad, adoptamos sus ideas y valores, compartimos sus actividades y así vamos construyendo nuestra mente a la vez que nos convertimos en miembros de nuestra sociedad. Y si tenemos suerte, seremos capaces de pensar de forma autónoma: tener ideas originales, ser creativos, quizá juzgar desde un punto de vista independiente.

A continuación podremos analizar las diferentes fases que posee el desarrollo estético:

"The infinite dreamspace" Rubén Chase

Fase uno: Favoritismo.
-¡Es mi color favorito!
-Me gustan los pájaros. Tengo un pájaro de mascota.

La primera fase se caracteriza por una satisfacción intuitiva ante la mayor parte de las fotografías, una fuerte atracción por el color, y una despreocupación por el tema principal de la fotografía. Los niños pequeños casi nunca les ven fallos a las obras y normalmente cuanto más coloridas mejor. Psicológicamente nos encontraríamos en una fase en la que hay poca conciencia del punto de vista de los demás. Todo lo que es, se produce en la experiencia, no existe nada más con que comparar.

"The innermost soul" Bárbara Traver

Fase dos: Belleza y Realismo.
-¡Es horrible!
-Se ve que lo ha hecho cuidadosamente. Es realmente bueno.
-Esto no tiene nada. Yo lo haría con los ojos cerrados.

La idea predominante en la fase dos gira en torno a la idea de representación. El objetivo fundamental de una fotografía es representar algo, aunque es cierto que algunas fotografías no tienen realmente un significado propiamente dicho. Psicológicamente, la fase dos supone un avance porque se reconoce de forma implícita el punto de vista de otras personas. Permite al espectador distinguir algunos aspectos de la experiencia como estéticamente relevantes (lo que tiene que ver con la fotografía) de otros que no lo son (los que nada tienen que ver con la fotografía).

"The birth" Elisa Garrido
Fase tres: Expresividad.
-¡Me atrae de verdad!
-Se ve que el fotógrafo sentía auténtica pena por ella.

En esta tercera fase buscamos en la fotografía la calidad de la experiencia que pueda producir, y cuanto más intensa e interesante sea la experiencia, mejor será la obra. La intensidad y el interés garantizan que la experiencia es auténtica, es decir, que se siente de verdad. Psicológicamente es un avance porque descansa sobre una nuevo conocimiento de la interioridad de la experiencia de los demás, y una nueva capacidad para captar sus pensamientos y sus sentimientos propios. Existe también correspondiente conciencia de la propia experiencia individual como algo interior y exclusivo. Nos encontramos frente a una posición más avanzada porque permite ver la irrelevancia de la belleza del tema, del realismo del estilo y de la destreza del fotógrafo.

Ana Becerra Melgar
Fase cuatro: Estilo y forma.
-Juega con los ojos. Se parecen más a tazas o a barcas, es una metáfora visual.
-Hay un humor extravagante en la cara. Básicamente es un retrato frontal aunque con un estilo pictórico.

El conocimiento afecta a muchas ideas sobre la fotografía. Pone el vigor en como se maneja el propio medio; en las texturas, el color, la forma, el espacio, las relaciones estilísticas, etc.
Psicológicamente avanzamos hacia la capacidad de tomar la perspectiva de la tradición en su conjunto. Es algo más complejo que comprender el estado de ánimo de una persona. Encontramos una relevancia en cuanto a la forma o el estilo. Permite encontrar una utilidad en la crítica del arte, como guía para la percepción y para considerar que el juicio estético sea razonable y capaz de ser objetivo.

"Marta #2" Jandrorevert
Fase cinco: Autonomía.
-Al final, el estilo es demasiado impreciso. No me gusta, prefiero más control.
-No dejo de darle vueltas. Creía que antes era demasiado retórico; ahora me vuelve a emocionar.

En la fase cinco el juicio se siente más personal y más profundamente social. La propia experiencia es la única base posible sobre la que se puede verificar el juicio, y uno puede corroborar o modificar las ideas aceptadas sólo a la luz de la mejor comprensión de la propia respuesta. Psicológicamente es un avance porque obliga a propagarse del punto de vista de la cultura. Requiere la capacidad de plantear preguntas sobre las ideas establecidas y de considerar al yo capaz de responderlas.


Y con la quinta fase acabamos el post por hoy, seguro que habrás identificado a varias personas que conoces en las diferentes fases que se han propuesto,¿en cuál te encuentras tu?

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